Mejores agencias SEO para cerrajeros, medidas, no opinadas
Analizamos si su ficha sale en el mapa de su propia ciudad, qué dice esa ficha, cuánto llevan en activo y si declaran el sector.
Cada dato con su fuente y su fecha. Ninguna agencia paga por aparecer.
Ranking mejores agencias cerrajeros
Puntuación de 0 a 100
- Centro SEO67
- Quality Studio67
- Experto SEO64
- Métrica SEO61
- Noglen56
- Black Beast41
- T-Media Global38
- Posicionaze35
- Altamiraweb29
- Eccuo29
- LocalMax17
- Profesionales Marketing4
Pasa el ratón por una barra (o tócala, en móvil) para ver su desglose.
Suma ponderada de los datos medidos, con el sector pesando 45 de 100: sale al buscar el sector 30, en cuántas de esas búsquedas 15, ficha en el mapa 25, reseñas 15, valoración 10, antigüedad 5. Un «sin dato» no resta. Pasa el ratón por una barra del gráfico para ver el desglose. Cómo se calcula.
Orden: por la puntuación de 0 a 100, donde 45 de los 100 puntos salen del sector: en qué puesto sale en Google.es cuando alguien busca una agencia para cerrajeros y en cuántas de esas búsquedas aparece. El resto son su ficha en el mapa, sus reseñas, su valoración y la antigüedad de su dominio. Es un orden por datos públicos, no un juicio sobre su trabajo: mide si Google las enseña, no cómo trabajan. Cómo se ha hecho.
«Sin dato» en antigüedad: los dominios .es no publican la fecha de registro por RDAP. Lo que no se ha podido comprobar nunca se estima ni se copia de la medición anterior.
El dato que más importa, y que nadie te dice
Si la ficha de Google de cada agencia sale en el mapa de su propia ciudad al buscar su categoría.
Una agencia que vende SEO local y no aparece en el mapa de su ciudad es justo lo que conviene saber antes de firmar, y no lo publica nadie.
Lo que sabemos del SEO para cerrajeros
Lo que se juega el sector en Google y lo que de verdad mueve la aguja. Es lo mismo que debería contarte cualquier agencia en la primera reunión.
Aquí no se mide en visitas: se mide en llamadas
Nadie rellena un formulario a las tres de la mañana con la puerta cerrada y el abrigo dentro. Se busca desde el móvil, se mira quién sale primero y se llama. Por eso el único número que dice algo de tu negocio es cuántas llamadas entran, de qué zona y a qué hora; las visitas a la web son un dato de paso. Una propuesta que te enseñe un informe de «sesiones» y no de llamadas no está midiendo tu negocio, está midiendo su trabajo.
Una dirección de verdad, y una sola
La tentación del sector es crear una ficha por barrio con direcciones prestadas —un piso de un primo, un coworking, un buzón— para salir en todas partes. Es la infracción más perseguida de las políticas de Google, y el castigo no cae sobre la ficha de más: puede llevarse la buena, con todas sus reseñas y todos sus años. Lo que sí existe es configurar bien tu zona de servicio y trabajar el contenido por barrios desde una sola ficha. Si una agencia te propone lo primero, no te está haciendo un favor: te está poniendo el negocio encima de la mesa.
El precio que publiques es el que te van a exigir
«Apertura desde 29 €» trae el teléfono lleno de gente que ha entendido 29 €. Si al llegar son ciento veinte, esa diferencia vuelve en forma de discusión en el rellano y de reseña de una estrella, y la reseña dura más que el aviso. Además, anunciar un precio que no se cobra no es solo mala idea: es una práctica comercial desleal. Publica el precio que cobras, aunque sea mayor, y que el copy lo defienda.
Si dices 24 horas, alguien tiene que coger el teléfono a las tres
El horario de la ficha no es decorativo: es lo que hace que aparezcas en la búsqueda de madrugada, que es la que más paga. Ponerlo sin cubrirlo es comprar justo las llamadas que no vas a atender, y cada una de esas es una reseña enfadada esperando. Antes de tocar el horario hay que decidir quién está de guardia, y eso no lo decide la agencia.
La reseña se pide en la puerta, no al día siguiente
Tu cliente acaba de pasar un mal rato y tú lo has resuelto en veinte minutos: no vas a tener un momento mejor para pedirle que lo cuente. Al día siguiente ya está en otra cosa y el agradecimiento se ha enfriado. Eso lo hace quien va en la furgoneta, no una agencia desde su oficina, así que una propuesta seria diseña esa rutina —quién la pide, con qué y en qué momento— y se queda con el trabajo de responderlas todas.
Precios: no publicamos un rango
Las agencias no publican sus tarifas, y las de escaparate no son el precio que se acaba pagando. Antes que inventar un rango, decimos que no lo tenemos. Rangos generales del mercado →
Antes de firmar con una agencia
¿Qué me vais a enseñar cada mes, llamadas o visitas?
Si el informe no cuenta llamadas, no cuenta mi negocio.
¿Cuántas fichas de Google me vais a montar y con qué direcciones?
Si la respuesta es más de una y alguna no es mía, la conversación se acaba ahí.
¿Qué precio vamos a publicar, y es el que cobro de verdad?
¿Cómo configuramos la zona de servicio y en qué barrios competimos?
No es lo mismo que inventarse una sede en cada uno.
Si ponemos 24 horas, ¿quién coge el teléfono a las tres de la mañana?
Eso lo tengo que resolver yo antes de que lo anuncie nadie.
¿Qué rutina proponéis para pedir reseñas y en qué momento del aviso?
Porque ahí no llega una agencia sola.
¿Trabajáis con otro cerrajero en mi zona?
Si sí, estáis posicionando a mi competencia con mi dinero.
Si me voy, ¿la web, la ficha, las fotos y los accesos son míos?
Te proponen crear fichas con direcciones que no son tuyas
Una por barrio, en un coworking, en casa de alguien o en un buzón. Es la infracción más perseguida de las políticas de Google en este sector y el castigo no se queda en la ficha de más: puede tumbar la buena, con sus reseñas y su antigüedad. Es la señal más importante de esta lista y la única que, por sí sola, debería cerrar la reunión.
Te venden avisos de una centralita y lo llaman SEO
Hay quien capta la llamada con su propia ficha y te la revende, a veces a ti y a otros tres a la vez. Puede ser un negocio legítimo si te lo cuentan así, pero no es esto: con el SEO el cliente es tuyo y la ficha es tuya. Pregunta siempre de quién es el número que va a aparecer.
Te garantizan la primera posición
Nadie controla el algoritmo de Google, así que nadie puede garantizar una posición. Quien la promete suele prometer también plazos y número de avisos.
Prometen un número de llamadas o de avisos al mes
Ni el SEO ni nadie controla cuánta gente se deja las llaves dentro este mes. Una agencia que pone una cifra en el contrato está vendiendo algo que no depende de ella.
Quieren anunciar un precio que no cobras
El «desde 29 €» llena el teléfono de una conversación que no quieres tener y te llena la ficha de reseñas de una estrella. Y anunciar un precio que no se aplica es una práctica comercial desleal, con la sanción que lleva detrás. Si una agencia lo propone como técnica, sabe lo que hace.
Ofrecen conseguirte reseñas
Comprar reseñas incumple las políticas de Google —que puede tumbar la ficha entera— y desde la Directiva Ómnibus es además una práctica comercial desleal con sanción. Pedírsela a quien acabas de sacar de un apuro es otra cosa, y es lo que hay que hacer.
Permanencia larga desde el primer día
El SEO tarda meses y un compromiso de unos meses es razonable. Doce o dieciocho sin salida, no: eso protege a la agencia, no a la cerrajería.
La ficha, las reseñas y los datos de cerrajería se pueden llevar desde un panel, sin contratar a nadie.
Si necesitas contenidos, enlaces o trabajo técnico continuado, ahí una agencia aporta lo que una herramienta no puede. Para lo demás, está local brain.
Cómo se ha hecho
Lo suficiente para que cualquiera pueda repetirla. Si algo no está aquí, no se ha tenido en cuenta.