Mejores agencias SEO para hoteles, medidas, no opinadas
Analizamos si su ficha sale en el mapa de su propia ciudad, qué dice esa ficha, cuánto llevan en activo y si declaran el sector.
Cada dato con su fuente y su fecha. Ninguna agencia paga por aparecer.
Ranking mejores agencias hoteles
Puntuación de 0 a 100
- Coco Solution66
- Runic Lab63
- BrandMedia53
- Comunicare53
- Touristcheck 36051
- Rex4media50
- Asiri Marketing46
- FreshCommerce44
- Turisapps44
- Nexumark37
- CoMsentido35
- JFT Comunicación33
- Salto Consultores33
- Eskimoz32
- Human Level32
- Imparables Agency30
- o10media28
- Clicksun27
- Roiback27
- Lagahe26
- The big Web25
- Nirmedia21
- openROOM21
- Sextaplanta21
- Keyweo20
- Roas Hunter20
- Reinvención Viajera16
- Sneakerlost12
- eThinking7
Pasa el ratón por una barra (o tócala, en móvil) para ver su desglose.
Suma ponderada de los datos medidos, con el sector pesando 45 de 100: sale al buscar el sector 30, en cuántas de esas búsquedas 15, ficha en el mapa 25, reseñas 15, valoración 10, antigüedad 5. Un «sin dato» no resta. Pasa el ratón por una barra del gráfico para ver el desglose. Cómo se calcula.
Orden: por la puntuación de 0 a 100, donde 45 de los 100 puntos salen del sector: en qué puesto sale en Google.es cuando alguien busca una agencia para hoteles y en cuántas de esas búsquedas aparece. El resto son su ficha en el mapa, sus reseñas, su valoración y la antigüedad de su dominio. Es un orden por datos públicos, no un juicio sobre su trabajo: mide si Google las enseña, no cómo trabajan. Cómo se ha hecho.
«Sin dato» en antigüedad: los dominios .es no publican la fecha de registro por RDAP. Lo que no se ha podido comprobar nunca se estima ni se copia de la medición anterior.
El dato que más importa, y que nadie te dice
Si la ficha de Google de cada agencia sale en el mapa de su propia ciudad al buscar su categoría.
Una agencia que vende SEO local y no aparece en el mapa de su ciudad es justo lo que conviene saber antes de firmar, y no lo publica nadie.
Lo que sabemos del SEO para hoteles
Lo que se juega el sector en Google y lo que de verdad mueve la aguja. Es lo mismo que debería contarte cualquier agencia en la primera reunión.
Tu competidor no es el hotel de al lado: es la comisión
El hotel de enfrente te quita una reserva; el portal se lleva un porcentaje de todas, también de las de quien ya te conocía. Por eso el número que manda no es cuánta gente entra en tu web, sino qué parte de tus noches entra sin intermediario. Una propuesta que mida «visitas» y no el reparto entre directo e intermediado no está tocando tu cuenta de resultados, y la primera pregunta de una propuesta honesta es qué porcentaje es directo hoy.
El portal te descubre y luego te buscan por tu nombre
Es el patrón más repetido del sector y el que más dinero mueve: alguien te encuentra comparando en un portal, y antes de reservar escribe el nombre de tu hotel en Google para ver las fotos, la ubicación y qué dice la gente. Esa búsqueda ya la has ganado —te están buscando a ti— y lo único que decide si la reserva entra por tu puerta o por la del portal es lo que se encuentra ahí: la ficha, las fotos y por dónde se reserva. Es la parte más barata de trabajar y la que más se descuida.
Google tiene su propio sitio para reservar, y casi nadie lo mira
En la ficha de un alojamiento, Google enseña enlaces para reservar, y ahí aparecen los portales y puedes aparecer tú. Que tu web salga en esa lista no es automático: depende de una conexión técnica que alguien tiene que montar y mantener, normalmente entre tu motor de reservas y Google. Pregunta si la propuesta lo incluye y quién la mantiene, porque es el único sitio donde compites con el portal en su propia comparación y en el momento exacto de decidir.
Reservar directo tiene que dar algo que el portal no dé
Si por tu web se reserva exactamente lo mismo y al mismo precio, no hay motivo para hacerlo: el portal da más confianza y cancela más fácil. Lo que empuja el directo es lo que solo puedes dar tú —el parking, la salida tardía, el desayuno, la habitación que eliges—, y eso no lo decide una agencia: lo decides tú y ella lo cuenta. Una propuesta que no pregunte qué vas a ofrecer en el canal directo va a traerte visitas a una página que no convierte.
Tus reseñas viven en tres sitios y solo unas mueven el mapa
Google, el portal donde reservan y el de viajes: el huésped las lee todas y tú tienes que responderlas todas, pero solo las de Google pesan en que aparezcas en el mapa. Conviene que la propuesta distinga las dos cosas en vez de mezclarlas en un «gestionamos tu reputación». Y hay una rutina que nadie puede hacer por ti: pedir la reseña al salir, que es cuando el huésped todavía se acuerda de que todo salió bien.
Precios: no publicamos un rango
Las agencias no publican sus tarifas, y las de escaparate no son el precio que se acaba pagando. Antes que inventar un rango, decimos que no lo tenemos. Rangos generales del mercado →
Antes de firmar con una agencia
¿Qué parte de mis reservas es directa hoy, y a cuánto la queréis llevar?
Si la propuesta no empieza por ahí, no está mirando mi negocio.
¿Trabajáis los enlaces de reserva de mi ficha de Google, o solo la web?
Ahí es donde compito con el portal en su propio terreno.
¿A dónde va a apuntar el botón de reservar: a mi motor o a un portal?
¿Qué le vamos a ofrecer a quien reserve directo que no pueda darle el portal?
Si la respuesta es «nada», la web no va a convertir.
¿Qué hacéis con las reseñas de los portales de viajes y qué con las de Google?
No son lo mismo y solo unas mueven el mapa.
Si tengo varios establecimientos, ¿cada uno con su ficha y su seguimiento?
Una ficha para dos direcciones no la encuentra nadie.
¿Qué me vais a enseñar cada mes?
Si el informe habla de visitas y no de reservas directas o noches vendidas, no dice nada de mi caja.
Si me voy, ¿la web, las fotos y los accesos son míos?
Te garantizan la primera posición
Nadie controla el algoritmo de Google, así que nadie puede garantizar una posición. Quien la promete suele prometer también plazos y número de reservas.
Prometen un número de reservas o un porcentaje de directas
Ni el SEO ni nadie controla cuánta gente viaja a tu ciudad este mes, ni con qué presupuesto. Una agencia que pone una cifra en el contrato está vendiendo algo que no depende de ella —y menos en un sector que se mueve con la temporada, el puente y el vuelo que se cancela—.
Te prometen que vas a dejar los portales
Subir el directo es un objetivo razonable y se trabaja. «Quítate de Booking» no lo es: para la mayoría de los alojamientos el portal es de dónde viene el huésped que aún no los conoce. Quien lo plantea como todo o nada no ha mirado de dónde salen tus noches.
Ofrecen conseguirte reseñas
Comprar reseñas incumple las políticas de Google —que puede tumbar la ficha entera— y desde la Directiva Ómnibus es además una práctica comercial desleal con sanción. Pedírselas a quien acaba de dormir contigo es otra cosa, y es lo que hay que hacer.
Proponen crear más de una ficha para el mismo alojamiento
«Una para el hotel y otra para el restaurante», «una por cada apartamento». Cuando no son negocios distintos de verdad, son fichas duplicadas: las políticas de Google lo prohíben expresamente y el castigo no cae sobre la de más, puede llevarse por delante la buena con todas sus reseñas.
Te llevan a un motor de reservas y cobran de él sin decírtelo
Si la agencia se lleva una comisión del proveedor al que te enchufa, su incentivo y el tuyo dejan de ser el mismo. No es ilegal, pero tienes derecho a saberlo antes de firmar y a decidirlo tú.
Permanencia larga desde el primer día
El SEO tarda meses y un compromiso de unos meses es razonable. Doce o dieciocho sin salida, no: eso protege a la agencia, no al hotel.
La ficha, las reseñas y los datos de un hotel se pueden llevar desde un panel, sin contratar a nadie.
Si necesitas contenidos, enlaces o trabajo técnico continuado, ahí una agencia aporta lo que una herramienta no puede. Para lo demás, está local brain.
Cómo se ha hecho
Lo suficiente para que cualquiera pueda repetirla. Si algo no está aquí, no se ha tenido en cuenta.