Mejores agencias SEO para restaurantes, medidas, no opinadas
Analizamos si su ficha sale en el mapa de su propia ciudad, qué dice esa ficha, cuánto llevan en activo y si declaran el sector.
Cada dato con su fuente y su fecha. Ninguna agencia paga por aparecer.
Ranking mejores agencias restaurantes
Puntuación de 0 a 100
48 agencias: desplaza el gráfico para verlas todas.
- Chef Digital | Agencia de marketing para restaurantes61
- The Wombat Company60
- VILAX | Agencia de Marketing Digital60
- Agencia de Publicidad SeoyAds57
- Agencia Diseño Web Barcelona DSEO57
- Mel Comunicació57
- STAMINA Marketing Digital57
- Agencia Egos Diseño Web y Marketing56
- AMG Madrid - Agencia de Marketing Gastronómico55
- o10media52
- Karmina | Agencia de Marketing en Barcelona51
- Agencia Umami50
- Grupo ZAS49
- Masleads Digital - Agencia de Marketing Digital48
- Nova Marketing | Agencia de marketing digital en Barcelona48
- GASTROSAPIENS Agencia de Marketing para Restaurantes46
- Agencia de Marketing Digital La Verbena LAB45
- Editin44
- Ongoing Digital | Agencia Marketing Digital Barcelona44
- QUÉMOLA Marketing Gastronómico43
- Proseo. Seo, Sem y Diseño Web42
- Webtematica42
- GastroMkt41
- alGenio | Agencia de Marketing Digital40
- LuBe Gastro, Agencia de Marketing Gastronómico40
- BALBOA MEDIA39
- Karibu Agencia | Gastromarketing para Restaurantes38
- Marketboom38
- The big Web38
- Agencia Marketing Valladolid | Runic Lab37
- LAMAGA COMUNICA36
- TuequipoSEO36
- Keyweo | Agencia SEO Barcelona34
- Agencia de marketing digital - Carrascastudio33
- Acción y Comunicación - Agencia de comunicación de gastronomía y lifestyle32
- Wanatop | Agencia de Marketing Digital32
- Gastroagencia.· Agencia de Marketing y Publicidad Gastronómica31
- digitalDot - Diseño web y marketing digital29
- Agencia Gourmet | Marketing Gastronómico para Restaurantes27
- Aloha Comunicación27
- Posicionaze27
- DOBUSS26
- Localmetric | Agencia marketing para restaurantes Madrid26
- síchef26
- Tu Posicionamiento Web25
- Millennials Consulting | Zoho Premium Partner24
- GF Publicidad - Agencia de Marketing Digital22
- Altamiraweb20
Pasa el ratón por una barra (o tócala, en móvil) para ver su desglose.
Suma ponderada de los datos medidos, con el sector pesando 45 de 100: sale al buscar el sector 30, en cuántas de esas búsquedas 15, ficha en el mapa 25, reseñas 15, valoración 10, antigüedad 5. Un «sin dato» no resta. Pasa el ratón por una barra del gráfico para ver el desglose. Cómo se calcula.
Orden: por la puntuación de 0 a 100, donde 45 de los 100 puntos salen del sector: en qué puesto sale en Google.es cuando alguien busca una agencia para restaurantes y en cuántas de esas búsquedas aparece. El resto son su ficha en el mapa, sus reseñas, su valoración y la antigüedad de su dominio. Es un orden por datos públicos, no un juicio sobre su trabajo: mide si Google las enseña, no cómo trabajan. Cómo se ha hecho.
«Sin dato» en antigüedad: los dominios .es no publican la fecha de registro por RDAP. Lo que no se ha podido comprobar nunca se estima ni se copia de la medición anterior.
El dato que más importa, y que nadie te dice
Si la ficha de Google de cada agencia sale en el mapa de su propia ciudad al buscar su categoría.
Una agencia que vende SEO local y no aparece en el mapa de su ciudad es justo lo que conviene saber antes de firmar, y no lo publica nadie.
Lo que sabemos del SEO para restaurantes
Lo que se juega el sector en Google y lo que de verdad mueve la aguja. Es lo mismo que debería contarte cualquier agencia en la primera reunión.
Tu competidor no es el de enfrente: es la comisión
El restaurante de al lado te quita una mesa; el portal de reservas y la app de reparto te quitan un porcentaje de todas. Por eso el número que importa no es cuánta gente entra en la web, sino qué parte de tus reservas y de tus pedidos llega sin intermediario. Una propuesta que mida «visitas» y no el reparto entre directo e intermediado no está tocando tu cuenta de resultados. La pregunta con la que empieza una propuesta honesta es qué porcentaje es directo hoy.
Se decide por proximidad y por hora, y el horario es media partida
«Abierto ahora» es un filtro, no un adorno: a las dos menos cuarto, quien busca dónde comer no ve a los que Google cree cerrados. Y ahí se cuela el error más caro y más tonto del sector: el horario de la ficha es el del local, no el de la cocina, y los festivos y los días de cierre casi nunca están puestos. Te vuelves invisible justo el día que necesitabas llenar. Eso no es una tarea de marketing, es mantenimiento, y tiene que estar en el contrato.
En «restaurantes en [ciudad]» no se gana. En el plato y en el barrio, sí
La búsqueda genérica la ocupan los agregadores, y pelearla de frente es tirar el presupuesto. Lo que sí se gana es la específica: el plato, el momento y la zona —«arroz a banda», «menú del día» en tu barrio, «cena sin gluten»—. Y para aparecer ahí hacen falta dos cosas nada glamurosas: la carta como texto en la web, porque un PDF no lo lee ni Google ni nadie en el móvil, y los atributos declarados en la ficha, que es por donde entran las búsquedas con filtro.
El botón de reservar de tu ficha puede ser tuyo o de un portal
En la ficha de Google hay un enlace para reservar o pedir, y apunta a donde alguien decidió que apuntara. Si apunta a un portal, ese cliente entra por su puerta y paga su comisión cada vez que vuelve. Si apunta a tu sistema, es tuyo. Parece un campo de configuración y es una decisión comercial de las gordas: pregunta a dónde va a apuntar y por qué, antes de firmar.
Las reseñas caducan, y pedirlas es trabajo de sala
En hostelería pesa tanto cuántas tienes como de cuándo son: doscientas de hace tres años y ninguna este mes se lee peor que cuarenta recientes. Pero la reseña se pide en el momento de pagar, y eso lo hace el equipo de sala, no una agencia desde su oficina. Una propuesta seria diseña esa rutina —quién la pide, cuándo y con qué— y se responsabiliza de responderlas todas. Si el plan para las reseñas es «nosotros nos encargamos» sin que nadie de tu equipo haga nada, o no va a pasar nada o va a pasar algo peor.
Precios: no publicamos un rango
Las agencias no publican sus tarifas, y las de escaparate no son el precio que se acaba pagando. Antes que inventar un rango, decimos que no lo tenemos. Rangos generales del mercado →
Antes de firmar con una agencia
¿Qué parte de mis reservas y pedidos es directa hoy, y a cuánto la queréis llevar?
Si la propuesta no empieza por ahí, no está mirando mi negocio.
¿A dónde va a apuntar el botón de reservar y pedir de mi ficha: a mi sistema o a un portal?
¿Mantenéis vosotros los horarios —los de cocina, los festivos y los días de cierre— o eso me lo quedo yo?
¿Por qué platos y por qué zona competimos?
Si la propuesta habla de la ciudad entera, nadie ha mirado contra quién voy.
¿Qué rutina proponéis para pedir reseñas y quién la ejecuta en sala?
Porque ahí no llega una agencia sola.
Si tengo varios locales, ¿cada uno con su ficha y su seguimiento?
Una ficha para tres direcciones no la encuentra nadie.
¿Qué me vais a enseñar cada mes?
Si el informe habla de visitas y no de reservas directas, pedidos o cubiertos, no dice nada de mi caja.
Si me voy, ¿la web, las fotos, la carta y los accesos son míos?
Te garantizan la primera posición
Nadie controla el algoritmo de Google, así que nadie puede garantizar una posición. Quien la promete suele prometer también plazos y número de clientes.
Prometen un número de reservas, cubiertos o pedidos al mes
Ni el SEO ni nadie controla cuánta gente sale a comer esta semana ni a dónde acaba entrando. Una agencia que pone una cifra en el contrato está vendiendo algo que no depende de ella —y menos en un sector que se mueve con el tiempo, el festivo y el partido—.
Ofrecen conseguirte reseñas
Comprar reseñas incumple las políticas de Google —que puede tumbar la ficha entera— y desde la Directiva Ómnibus es además una práctica comercial desleal con sanción. Pedírselas a quien acaba de comer contigo es otra cosa, y es lo que hay que hacer.
Proponen crear más de una ficha para el mismo local
«Una para el restaurante y otra para la terraza», «una por cada plato estrella». Son fichas duplicadas, las políticas de Google lo prohíben expresamente y el castigo no cae sobre la de más: puede llevarse por delante la buena, con sus reseñas.
Ponen el botón de reservar en un portal sin decírtelo
Si la agencia cobra por llevarte al mismo portal al que enchufa tu ficha, su incentivo y el tuyo son contrarios: tú quieres reserva directa y ella cobra por la intermediada. No es ilegal, pero tienes derecho a saberlo antes de firmar y a decidirlo tú.
Te venden pelear de frente con los agregadores
Si el plan es ganar «restaurantes en tu ciudad» a TripAdvisor o TheFork, te están vendiendo la pelea más cara y menos ganable del sector. No significa que no haya sitio: significa que el sitio está en el plato, la zona y el momento, no en la búsqueda genérica.
Permanencia larga desde el primer día
El SEO tarda meses y un compromiso de unos meses es razonable. Doce o dieciocho sin salida, no: eso protege a la agencia, no al restaurante.
La ficha, las reseñas y los datos de un restaurante se pueden llevar desde un panel, sin contratar a nadie.
Si necesitas contenidos, enlaces o trabajo técnico continuado, ahí una agencia aporta lo que una herramienta no puede. Para lo demás, está local brain.
Cómo se ha hecho
Lo suficiente para que cualquiera pueda repetirla. Si algo no está aquí, no se ha tenido en cuenta.